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dia de mierda

Un día cualquiera

Nico ha decidido que hoy no duerme siesta, que no quiere comer, no quiere jugar, no quiere nada. Sólo gritar, llorar y jugar con mi ordenador. Me pongo el abrigo más largo que tengo, una bufanda que me tape los pelacos que llevo, meto al niño en el carro en pijama, le echo tres mantas encima y a la calle antes de que monte el número.

Las calles de mi barrio están torcidas. Muchas de las aceras están inclinadas hacia la carretera. Hay cuestas. Lo llevo como puedo, a veces teniendo que compensar el peso de un lado para no ir haciendo malabares a dos ruedas.

Gracias a Dios, se duerme nada más salir a la calle. Me observo: voy hecha un cristo. Camino chepa. Flequillo cochambre. Restos de barra de labios permanente. Un trozo de piña en el jersey. Intento fumar, pero es incompatible con el arrastre del carro y de mi persona. En un momento, casi volcamos. Oigo un ”¡Huy!” desde la otra acera. Gracias, imbécil. Me avergüenzo. Vuelvo a casa. Nico se despierta. Vuelta a empezar.

2 Comentarios
  • Sofía
    Publicado a las 06:57h, 07 septiembre

    Gracias por compartir esto con nosotras. Así, nos sentimos menos solas. Los bebés son humanos y, como nosotros, tienen muchos días torcidos. Sobre todo, si les das lactancia materna exclusiva y no acaban de saciarse. Mi bebé se pasó toda la ola de calor sin poder dormir durante el día. Todo le daba calor. Quería teta pero le daba calor estar en la teta. Me pedía, tomaba un poco y, cuando creía que había conseguido dormirse un poquito, siempre había una mosca, el claxon de un coche o cualquier otra cosa para despertarlo. Desesperada, salía a la calle con él porque ya no podíamos el uno con el otro en casa y venga a llorar otra vez desconsolado. Y la gente venga a opinar. Y él venga a pedir y dejar la teta. Y yo… No recordaba la última vez que había dormido más de 1h seguida.

  • Nicolasa
    Publicado a las 10:26h, 09 septiembre

    Ay, Sofía. No sabes cómo te entiendo. ¿Mejoró la cosa? Seguro que sí. En el momento, todo el mundo te dice que va a pasar, pero estás tan metida en el horror que no ves de qué manera… Y al final, ocurre. ¿Verdad? Un beso grande y gracias por contarlo.

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